CUIDANDO DE NUESTRO PLANETA

El 2015 ha sido un año de cambios importantes para el desarrollo sostenible del planeta. Por un lado, se aprobó el Acuerdo de París que supone un gran cambio cualitativo de cara al futuro, ya que por primera vez se logra un consenso en los casi todos países emisores sobre la necesidad de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, las Naciones Unidas aprobó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible estableciendo 17 objetivos (Objetivos de Desarrollo Sostenible) en las esferas económica, social y ambiental. Esta agenda marca un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, de cara a lograr una mayor justicia y equidad.

Metal Ferrol, asume estos retos como propios y los incorpora al desarrollo de su actividad organizacional, en concreto, a través de sus actuaciones de responsabilidad social empresarial. Entre ellas, destaca su compromiso con la reducción de las emisiones de GEI y contribuir a la lucha contra el cambio climático, a través de la mitigación del impacto ambiental asociado a su actividad.

Y nuestras promesas no quedan sobre un papel, las ejecutamos. Por ello nos hemos convertido en una empresa neutra en carbono. Para lograrlo hemos compensado la totalidad de huella de carbono con el proyecto Refo-Resta CO2 que es un sumidero de carbono que compensó la totalidad de nuestras emisiones de GEI. La compensación se realizó a través de la reforestación. Este proyecto se encuentra en la pedanía de Revilla-Cabriada, perteneciente al municipio de Lerma, en la provincia de Burgos, Castilla y León. Se realizó una plantación manual de Quercus ilex (encina) y Pinus nigra hispanica (pino laricio); siendo la región de procedencia de las plantas acorde a la localización de los terrenos.

En este 2016, hemos querido dar un paso más y hemos elaborado un plan de reducción de emisiones de GEI que nos permitirá minimizar en más de un 7% nuestro impacto sobre el cambio climático. Para ello programamos como medidas prioritarias:

  1. Mantenimiento adecuado de las instalaciones.
  2. Modificación del sistema de iluminación. Sustitución progresiva de lámparas convencionales por lámparas LED.
  3. Formación en técnicas de conducción eficiente y mantenimiento preventivo como medidas efectivas que conllevan una reducción del consumo de combustible y de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a este consumo. La conducción eficiente permite reducir hasta un 15% de combustible basándose en el uso de marchas largas, anticipación y velocidad constante.
  4. Considerar el origen de la energía como un criterio más en la contratación del suministro eléctrico, priorizando aquellas compañías cuyo mix energético sea más bajo, lo que significa que parte de la energía contratada procede de fuentes renovables.

Esta reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero viene determinada por un ahorro energético, por lo que se espera obtener una reducción en la partida de costes estructurales de la organización motivada por un menor consumo energético. Para ello, será determinante que las fluctuaciones en el precio de la energía no sean muy pronunciadas, para no descompensar ese ahorro en el consumo.

Todo esto nos sirve para sentirnos orgullosos de poder afirmar que contribuimos, dentro de nuestras posibilidades, a la preservación de nuestro planeta, para que las generaciones futuras puedan disfrutar de él de igual manera que hacemos nosotros.

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NUESTRA HUELLA DE CARBONO

La huella de carbono es el principal indicador a nivel internacional sobre cambio climático. Se define como “la totalidad de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) emitidas de forma directa o indirecto por una persona, organización, evento o producto”. Este impacto ambiental es medido a través de la realización de un inventario de fuentes y emisiones de GEI o, también, a través de un análisis de ciclo de vida.

Este indicador nos dice que cada uno de nosotros deja una huella de carbono en el planeta según el consumo y tipo de hábitos que tengamos en nuestro día a día. Aspectos como nuestra alimentación, cómo realizamos las compras diarias, qué consumo energético hacemos, qué medio de transporte utilizamos… son claves para reducir o aumentar nuestra huella o, lo que es lo mismo, nuestro impacto ambiental en el entorno.

En Metal Ferrol calculamos desde el año 2012 nuestra huella de carbono, con lo que podemos conocer en profundidad nuestra organización e identificar los principales puntos de mejora tanto a nivel ambiental como económico. La metodología que empleamos sigue las directrices de la norma internacional Greenhouse Gas Protocol (GHG Protocol), del Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD), que fue la norma inspiradora de la serie internacional ISO 14064:2012 sobre Gases de Efecto invernadero.

El Informe de Huella de Carbono 2015 de Metal Ferrol (Huella de carbono Metal Ferrol 2015) que nuestra organización realizó en 2015 unas emisiones a la atmósfera 29,43 toneladas de CO2eq, como consecuencia del ejercicio de su actividad profesional, lo que corresponde a una huella de carbono de 2,6755 t CO2eq/persona o de 0,0295 t CO2eq/miles €.

Nuestro principal impacto ambiental es el derivado del consumo eléctrico. El grueso de la actividad de la organización se desarrolla a través de actuaciones que están acompañadas de un consumo de electricidad para iluminación de las dependencias de la organización, para el uso de los radiadores eléctricos y para la alimentación de toda la maquinaria necesaria para la realización del mecanizado y reparación de las piezas metálicas y plásticas, así como de aparatos eléctricos y electrónicos auxiliares. Para minimizar este impacto, y dentro de nuestro plan de reducción, en 2016 iniciamos el cambio del sistema de iluminación interno en la empresa, comenzando por las instalaciones de las oficinas.

La cuantificación de emisiones muestra que el siguiente impacto, tras el consumo eléctrico, se produce debido a los desplazamientos en los vehículos de la organización a las diferentes localizaciones de las instalaciones de nuestros clientes. Por esta razón, tenemos planteado la organización de cursos de conducción eficiente a nuestros compañeros para poder reducir el consumo de combustible asociado al transporte en los vehículos de la empresa.

Finalmente, las emisiones producidas por los gases de combustión en la soldadura por arco eléctrico, son el tercer y último impacto producido por la actividad de la entidad.

La apuesta de Metal Ferrol por el cálculo de la huella de carbono nos ha permitido definir mejores objetivos, diseñar estrategias de reducción de emisiones más efectivas y con ahorros de costes, un mejor conocimiento de los puntos críticos en donde actuar… además de ser merecedores del certificado del Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono, del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en la sección de cálculo.

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Al calcular e informar sobre nuestra huella de carbono pretendemos involucrar a todos nuestros grupos de interés en el compromiso para reducir su propio impacto sobre el cambio climático y poder contribuir a crear una conciencia colectiva para impulsar la lucha contra el cambio climático. Igualmente estamos dando cumplimiento a nuestro código ético, en donde mostramos nuestro compromiso por la protección y conservación del medio ambiente.